Este tipo de floreros en mayólica o faience fueron muy populares en Europa entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando el estilo art nouveau llenó las casas burguesas de formas orgánicas, mujeres etéreas y grandes flores estilizadas. Además de cumplir su función como florero, se lucían como verdaderas esculturas decorativas sobre chimeneas, aparadores y mesas auxiliares.
Estas esculturas en mármol blanco eran frecuentes en residencias distinguidas de fines del siglo XIX y comienzos del XX, utilizadas como piezas ornamentales que destacaban el linaje y el gusto refinado de la familia. Este busto representa a una joven con capelina, concebida con un gesto sereno y delicado.
Estas piezas decorativas comenzaron a difundirse en Occidente a finales del siglo XIX, cuando la imaginería oriental —especialmente las representaciones de deidades y guardianes— se volvió muy apreciada por su simbolismo y minucioso trabajo artesanal. Eran utilizadas tanto como objetos devocionales como elementos de prestigio dentro del hogar.
Estos elegantes floreros de bronce presentan un minucioso trabajo artesanal de repujado y grabado a mano, técnica tradicional que resalta motivos florales y geométricos con gran detalle.
Estos zancos, conocidos como kabkabs, eran tradicionales en los baños turcos del Imperio Otomano. Su función principal era evitar que los pies de las mujeres tocaran el suelo mojado, pero también servían como símbolo de estatus y elegancia.
Los potiches orientales son piezas tradicionales de la cerámica china, utilizadas antiguamente para guardar té, especias o como objetos de altar, y hoy muy apreciadas por su valor decorativo y artístico.
Espectacular jarra decorativa con figura de monje, realizada en mayólica francesa por la reconocida fábrica Frie Onnaing, activa entre 1880 y 1900. Esta manufactura fue célebre por sus piezas humorísticas y de carácter popular, de gran calidad técnica y artística, muy apreciadas por coleccionistas europeos.
Este gorro histórico pertenece a la época dorada del Gran Hotel de los Pocitos, uno de los emblemas del turismo montevideano de comienzos del siglo XX. En aquellos años, la playa de Pocitos era punto de encuentro de la alta sociedad y símbolo del auge balneario del país.
Estas piezas se usaban como centros de mesa o fruteras, aportando brillo y carácter a comedores y salones. En los años 30, el estilo art decó marcó la orfebrería rioplatense con líneas geométricas y motivos naturalistas, combinación que hoy luce perfecta en ambientes clásicos o contemporáneos.
Estas series de boletos de la Lotería del Hospital de Caridad de Montevideo se emitían para financiar el histórico hospital, permitiendo a la población participar de importantes premios a la vez que colaboraba con la asistencia médica. La Lotería fue creada en 1819 para sostener al Hospital de Caridad, fundado en 1788, institución que en 1911 pasó a llamarse Hospital Maciel en reconocimiento a uno de sus grandes benefactores.
Estos álbumes fotográficos constituyen un valioso documento histórico del período que abarca la Segunda Guerra Mundial y la posguerra, mostrando la vida cotidiana de una familia alemana, sus cambios a lo largo de las décadas y el contexto social y militar del momento.
Estos artículos formaban parte de la mesa de fumar de Julio César Grauert, destacado político uruguayo de comienzos del siglo XX. Objetos como estos acompañaban las tertulias y encuentros de la época, cuando el ritual de fumar era parte importante de la vida social y política, y hoy constituyen testimonios únicos de la historia nacional.